Termas Romanas (Alameda)


Termas Romanas

Termas Romanas

Las Termas Romanas de Alameda son un yacimiento situado en el casco urbano, dentro de un amplio solar de aproximadamente 3.000 m2 conocido como Huerto de las Monjas. En 1.981, el yacimiento sale a la luz con motivo de un movimiento de tierras que se produce en este solar para la construcción de un nuevo edificio. En 1.983 se efectúan nuevas campañas de excavación enmarcadas dentro del Plan Provincial de Arqueología de la Excma. Diputación de Málaga-INEM, estructuradas en dos fases, una primera de excavación de la parte restante del solar y otra de restauración y consolidación de las termas, vallado, etc… En 1.984 se plantea una campaña de exhumación de la parte correspondiente a los silos calcolíticos. En 1.986 se realiza la expropiación de los terrenos donde se extiende la parte del yacimiento por parte de la Junta de Andalucía. En 1.987 se declaran como Bien de Interés Cultural, y pasa a tener una Protección Integral. Actualmente este recurso está puesto en valor para el uso turístico, contando con un Centro de Interpretación anexo, donde se pueden descubrir los pormenosres de este tipo de construcciones y su uso en la época romana.

Las estructura básica de las Termas se componía de vestuario, sala caliente, tibia y fría. Aunque siempre claramente separados del área de baño. La primera de las habitaciones con las que nos encontramos en las termas es el apodyterium o vestuario, lugar donde se desnudaban aquellos que iban a tomar los baños, una sala con bancos y alacenas para depositar la ropa y con acceso, a través de diferentes puertas, al resto de las dependencias principales del edificio. Las más importantes eran tres: la sala caliente (caldarium), la sala templada (tepidarium), y la sala fría (frigidarium). Las dos primeras eran habitaciones que disponían de habitaciones de calefacción centralizada, a través de la circulación de aire caliente bajo suelo y entre las paredes. En ellas se situaba un pilón (alveus) de agua caliente y templada respectivamente. El frigidarium era de estructura similar con la salvedad de que el agua contenida en la pila se encontraba a temperatura fría. Junto al caldarium podían situarse otros tipos de ambientes denominados laconicum, donde se tomarían baños de vapor. Existían dos hornos, uno que abastecía a la sala templada y otro a la sala caliente. Estos hornos eran unas habitaciones destinadas a generar calor mediante unas hogueras. Este calor se conducía a través de unos pasillos hacia el hipocausto, que era una habitación anexa a las salas, una especie de subsuelo que almacenaba el calor a temperatura extrema, y que servía, a su vez, para calefactar las salas para su uso público. En el horno, también se colocaban unas calderas de bronce donde se calentaba el agua de los pilones ubicados en las salas (caldarium y tepidarium).

Las termas eran uno de los lugares más atractivos y frecuentados por los romanos, preferidos por encima de otros como sitio de reunión para todas las clases sociales. La entrada valía muy poco, llegando a ser por periodos gratuita (costeada por algún ciudadano rico, político etc..). El horario solía ser de medio día(cuando el agua estaba ya caliente y las habitaciones calefactadas) hasta entrada la noche.

La visita a este yacimiento es complementaria a la visita del Centro Temático de las Termas Romanas.

Horario de Invierno (de Octubre a Marzo)

De Martes a Sábado: de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00
Domingos: de 10:00 a 15:00

Lunes: Cerrado.

Horario de Verano: (de Abril a Septiembre)

De Martes a Sábado: de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00

Domingos: de 10:00 a 15:00

Lunes: Cerrado.

Entradas:

Individual: 2.50€
Grupo: 2€

Dirección: C/ Enmedio – Alameda (MÁLAGA)