Nuestros Pueblos


El fenómeno del bandolerismo en Andalucía se extendió por casi toda ella, pero, fundamentalmente por los lugares en que la autoridad estaba más relajada, en territorios alejados de los centros de poder, el relieve, etc..

Muchas partidas que robaban en el norte de la provincia de Córdoba en el primer tercio del siglo XIX, según Manuel Moreno, buscaban el asilo en la frontera de Portugal y como la idea del Ayuntamiento de Pozoblanco de formar partidas de escopeteros era apoyada por la Audiencia de Cáceres y desestimada por la Chancillería de Granada. Historiadores tan importantes como Bernaldo de Quirós y José Santos Torres opinan que la localización de las actividades bandoleriles estaban siempre al sur del Guadalquivir, en el triángulo Osuna, Lucena, Antequera, con una segunda zona más amplia, que la integrarían las tierras del triangulo Córdoba, Sevilla y Málaga.

Los municipios que componen Tierras de José Maria El Tempranillo estan unidos por el itinerario vital del famoso bandolero Andaluz. Jauja, Badolatosa, Corcoya, Casariche, Alameda y Benamejí, son pueblos en los que dejo su huella la leyenda de José María El Tempranillo.